martes, 6 de septiembre de 2011

La "Cueva de Alí Babá", por acá y por allá


La "Cueva de Alí Baba" – Por acá y por allá
y no es cuento


El poder político

El poder político, no sujeto a ningún "Código de Ética y Deontología Política", cauta y lentamente fueron privatizando lo público, como forma de hacernos tragar por el latrocinio (pues si hubieran tratado de robárnoslo todo de golpe, en vez de poco a poco tal y como hicieron, nos hubiéramos rebelado). Obró y obra en el marco de las más diversas naciones como si éstas fueran su feudo, del que usar a modo de negocio particular como mejor les parezca (al igual que por los demás poderes). El parlamentarismo no es sino que una burla carísima que se nos está haciendo al pueblo. Para gobernarnos nos sobra esa cueva de Alí Baba que es el Parlamento. Se gobierna elaborando honestamente leyes realmente populares y vigilando que se cumplan. Pero no lo hacen así, porque son muy cucos todos ellos. Y de obligar al resto de los poderes al cumplimiento, estos les exigirían cumplimiento a los parlamentarios y... entonces... (Claro está, se verían forzados a resolver pronto y bien los problemas que nos afectan al pueblo, "mecánica" que no interesa a demasiados cucos superfluos no necesarios para el resto social, que no podrían seguir alimentándose y engordando ellos y sus crías a nuestra costa, lo que sería un hecho gravísimo.)


El poder judicial

Un doctor en derecho (magistrado o juez) debería dictar resolución de cualquier causa así que se la presentase a su consideración, y reformarla en un plazo de una a dos semanas en función de su calendario: En el supuesto de que entretanto las partes honestamente asesoradas por abogados del tipo del turno de oficio gratuito, presentasen a la consideración del juzgador posibles atenuantes, eximentes o agravantes que "a priori" se hubiesen podido escapar a la consideración lega de las partes encausadas. Y si no lo hacen así, consideren mi tesis, suficientemente "informada", de que es a fin de tratar de enriquecerse a costa de los litigantes, por una judicatura que está haciendo de las instituciones de justicia objeto de negocio particular: Para lo que se sirven impunemente de demoras y diversas instancias que están a lo mismo (y no sólo la judicatura, pues es evidente que la corrupción de las instituciones es algo generalizado).
  • Esta judicatura que desde sus olimpos, situados al margen y por encima del pueblo con sus protocolos, pompa y boato asistida por toda una pléyade de leguleyos que están a lo mismo, generalmente tarda en resolver las causas como si tuvieran que estudiar sus carreras. (Si extraemos razón de sus hechos y no de lo que quieran contarnos juzgados supuestamente saturados, como excusa para esas demoras tan necesarias para el enriquecimiento ilícito, hemos de concluir que lo hacen así a modo de constante histórica y según algunos historiadores, a fin de enriquecerse a costa de los litigantes): Pues contra la ley no debería poder ningún supuesto buen abogado, a no ser que en vez de juzgar hechos se pinten a cambio de sumas sustanciales de lo recolectado por los llamados buenos abogados (abusando de la ignorancia e indefensión frente al poder en que nos hallamos), por las que se conceden sentencias ridículas contra graves delitos de todo tipo por diversos tribunales sentenciadores (magistrado presidente, magistrados y fiscal).
  • El sistema judicial debería funcionar similarmente a como lo hace en el mundo musulmán "La Sharía", en el sentido de evitar máximamente los intermediarios e instancias, además de tener que resolver instantáneamente aquellas causas o cuestiones que se presentasen a la consideración de cualquier juzgador.
  • Y los juzgadores, por una ley de firmas en contra de un cierto número de resoluciones improcedentes y en función de la gravedad de sus errores (a modo de ejemplo desde un fallo grave, hasta tres menos graves, cinco graves o diez leves), deberían ser sustituidos por los siguientes en la lista de espera para titulares.
  • Y sólo queriendo los medios podremos llegar a obtener justicia efectiva en el sentido de sin demoras ni errores o abusos judiciales, y reducir drásticamente y en muy poco tiempo el tráfico de droga, la prostitución y la delincuencia. (Allí donde se aplicó "La Sharía" como forma de juzgar, en muy poco tiempo redujeron el tráfico de droga, la prostitución y la delincuencia prácticamente a cero.) Si por el contrario a nuestros inconscientes jóvenes se les deja la libertad después de haber delinquido, se considerarán impunes y continuarán haciéndolo una y otra vez, haciéndole el juego a unas gentes que después los encarcelan largo tiempo porque en ello tienen sus negocios. Pero no para reeducarlos (se puede demostrar que no es cierto) como debería hacerse tan pronto como hubiesen delinquido la primera vez, con castigos ejemplarizantes al modo de "La Sharía" o de aquellos pocos jueces que imponen labores sociales o educativas, que por cierto no le supondrían gastos al contribuyente y serían sumamente eficaces para la recuperación de este tipo de jóvenes.

También se dan casos en que desde la judicatura se permite que prescriban graves delitos económicos, entiendo que a fin de repartirse entre ellos y los delincuentes cuantiosos botines al margen de II.PP. Que en casos así nada perciben y tienen que callarse pese a verse perjudicados, pecuniariamente como por el descrédito que para el supuesto buen funcionamiento de la justicia suponen este tipo de hechos históricos tan evidentes (aunque se la trae pendulona en casos así a estos plutócratas su crédito o descrédito ante nosotros), ya que bajo la forma que implica la participación de II.PP. la corrupción de la supuesta justicia es menos evidente.


Jueces e Instituciones Penitenciarias (II.PP.)

La judicatura no tutela efectivamente los derechos de los internos en prisiones (al igual que hacen con respecto a la ciudadanía en general, como es sobradamente sabido por la ciudadanía más consciente). Están usando de las naciones europeas a modo de feudo particular todos ello, que en realidad forman parte de una red plutocrático-fascista que ocupa mayoritariamente las diversas instituciones de poder. Por II.PP. se está incumpliendo sistemáticamente la normativa para la reinserción social efectiva de la mayoría de los internos en prisiones, por el procedimiento de la desatención prácticamente generalizada para con estos y de verter falsedad sobre documentos, a fin de liberar o de retener internos en privación de libertad indebidamente (manipulación documental, que es figura de delito penal). Con la finalidad de hacer también de las cárceles objeto de negocio particular por los fascistas al cargo de ellas, que supuestamente deberían cumplir inexcusablemente la normativa a ellos encomendada.
  • Cada preso le cuesta al erario público lo equivalente al sueldo de un par de trabajadores de baja cualificación. Si tenemos en consideración que el alojamiento del preso ya está pago y el resto de gastos que genera, al no ser por compras al detalle sino al por mayor y no siempre en buen estado, son mínimos: ¿Qué rayos está pasando con tanto dinero que no surte por lo que pagamos, si tenemos en consideración que o se reinserta efectivamente a los presos y que el índice de delincuencia aumenta? En cuanto que para nuestras familias trabajadoras (se supone que de más de un miembro), muchas veces ingresamos sólo que un sueldo de obreros de baja cualificación y de él se debe de pagar la renta o letras de la vivienda y todo tipo de gastos, incluida la escolarización de los niños. Estamos alimentando la corrupción, más o menos descubierta o evidente, de nuestras sociedades de derecho occidentales (y de las no occidentales).
  • De los hechos y no de lo que quieran contarnos, cabe deducir que jueces y responsables de II.PP. Se reparten entre ellos una parte sustancial de lo que desde el erario público se destine supuestamente para la reinserción social de los internados en prisiones, por lo que la judicatura debe prestarse a los manejos de sus compinches de II.PP. servidos por los componentes de los mal llamados "Equipos de tratamiento" a cargo de la parte "documental" como ya queda dicho, para que en el supuesto de que tuviera que ser sancionado alguno por un escándalo que no pudieran tapar y a fin de hacerse "un lavado de cara" (cual se dice coloquialmente), sólo supuestamente lo destituirían para en realidad cambiarlo a otro cargo menos expuesto (como muestra de solidaridad y agradecimiento por los servicios prestados y a fin de poder seguir contando con gente así a su servicio: Similarmente a como supe que hicieron con algún médico y otros funcionarios que, tras cometer alguna barrabasada en lo civil o en prisiones, los pasaron a prisiones o viceversa).


Poder mediático

Con el poder mediático bajo control, les sobran medios para alienarnos por el marujeo de maricones y marujas de televisión en clave de histéricos y todo el seudo arte (en su mayor parte americano), con que nos mantienen al margen del debate político que nos permitiría hacer luz sobre todas estas cuestiones a fin de poderlas solucionar en pro nuestro. Pero a este tipo de problemáticas no se les concede más que muy escasos comunicados mediáticos domesticadores. Depositados muy de vez en cuando, eso sí, para evitar hacer de estas problemáticas de interés general algo a cuestionar, a fin de saber si surte por lo que pagamos el dinero público que en las diversas instituciones se invierte y en caso contrario por qué no y asimismo qué soluciones procederían. Pero el poder mediático no hace sino que secundar a los anteriores, de forma que generalmente debería ser prohibida e incluso penalizada:
  • Cuando de periodismo se trata, se comportan cual si fuesen eunucos en el plano intelectual. No deja de ser otra burla más que, con visos de muy dudosa objetividad, suele limitarse a poner su silla entre un pro y un contra absteniéndose de tomar partido ante las diversas problemáticas, por lo que en buena ley debería ser (hombres así en el plano sexual podrían cuidar perfectamente de las mujeres de los fachas sin temor a que les endilgasen hijos bastardos). Se limitan a revestir la noticia la mayor parte de las veces de falsa objetividad y depositar en serie comunicados domesticadores.
  • Cuando de entretenimiento se trata, tenemos un poder mediático plagado de enfermos y todo tipo de gente prostituida en pro del sistema capitalista (maricones y marujas en clave de histéricos, charlatanes con todo tipo de jueguecitos y mariconadas, etc.), pues saben que funcionamos por modelos y contenidos (lo que nos dan, no son sino que ruidos más o menos melodiosos, en forma de festivales Eurovisión, etc., etc.). Nos ponen generalmente gente de lo más enferma o averiada y un cúmulo de producción seudo artística o alienante, en su voluntad de mantenernos imbéciles y no sabios al inmaduro vulgo (generalmente en forma de nauseabundas y vulgares comedias de todo tipo). Por doquier con el mismo cuento, al que lo que de pueblo o ente popular consciente tenemos deberíamos trabajar seriamente para ponerle fin cuanto antes (por auténtico amor a la humanidad futura, a fin de revertir la deconstrucción del ente popular por la mafia católico-fascista durante milenios, por la alienación religiosa primero y actualmente por la mediática).
  • Las imágenes y demás porquería mediática con que se entretiene al vulgo, son mala semilla. Induce al vicio (o ignorancia de lo que es virtud saber) y es una de las formas de prostitución por quienes las prestan.


Iglesia católica
frente a
Iglesia de Liberación

No se pretende reproducir por nosotros lo que la mafia católica con sus iglesias, catedrales y demás posesiones obtuvo. Sino obtener para nosotros las ayudas necesarias para fundar y mantener nuestra iglesia de liberación, para la que primero deberemos ganar afilados mediante la firma de un documento proforma que implique que las subvenciones y demás ayudas o prebendas que actualmente se destinan por el estado a la iglesia católica, sean para la nuestra en la mayor de las medidas posible, porque se consiga gran número de afiliados. Y además aspirar también nosotros a obtener los solares y ayudas necesarias para la construcción y mantenimiento de las áreas necesarias para el recreo educativo y labor asistencial (bebidas y comidas saludables y a muy bajo precio o gratis para los más necesitados, previas al recreo educativo que se preconiza según nuestro proyecto) y a no tener que pagar impuestos de ningún tipo, similarmente a como actualmente se beneficia a la iglesia católica por el estado. Pero para hacer por nosotros labor social y asistencial reales según los conceptos suficientemente aclarados en mi blog, y no para vivir a lo grande desatendiendo las necesidades populares de todo tipo al modo histórico de los responsables de la iglesia católica:
  • Ellos poseen palacios con escaleras de mármol anchas como autopistas (véase "El Vaticano"), repletos de las mejores obras y restauradores de arte que se las cuiden (literatura, dorados y, en mayor medida, macizos de oro por doquier...), catedrales e iglesias (con o sin nidos de serpientes o cabildos) supuestamente de los pobres (a los que después tienen a las puertas tendiendo la mano), las mejores fincas en las más diversas urbes, Rastros Retro, albergues y casas de supuesta acogida (que después no albergan a los sin techo más que cosa de tres días por mes y después los tienen a vueltas por los más diversos albergues, a fin de justificar una supuesta labor asistencial por todos ellos que en realidad no realizan a saber cuánto se embolsan por ello. Y cuando ya no los albergan más, a la puta calle entre cartones).
  • También tienen negocios, banca propia y subvenciones por los más diversos gobiernos en los más diversos conceptos que no se cumplen (se me dice que 1300 euros mensuales por cada interno toxicómano en las supuestas unidades de tratamiento penitenciarias y asimismo para residencias psiquiátricas donde mantienen a pobre gente sometida a encierros peores que los de las cárceles. A saber qué hacen o cómo se reparten en realidad ese y otros dineros), y concesiones diversas como la recogida de basuras en Oviedo de Asturias (cuya normativa incumplen hasta el extremo de que ni siquiera ponen los recipientes necesarios para que la ciudadanía pueda separar la basura, que después ellos echan toda mezclada en sus camiones, a fin de seguir pidiendo cínicamente más presupuestos para la mejora de la recogida de basuras, cuyos planes nacionales de residuos urbanos, financiados con miles de millones de euros, se incumplen amplia y sistemáticamente, impidiendo la prevista erradicación de basureros que por este procedimiento aumenta en vez de disminuir, excepto en aquellos pocos lugares como en Córdoba donde no se dio la voluntad de latrocinio sistemático inherente a la corrupción generalizada que nos toca padecer: Lógicamente porque no cabe esperar otra cosa de una especie de zorra puesta al cuidado de las gallinas).

Y no quiero cerrar este apartado sin pediros que si os enteraseis de que para el próximo diciembre fuesen a hacer cruces o encender hogueras con los árboles de Navidad, por favor avisadme para que intente ponerme a salvo, porque sino no libro. (Esta gentuza, de poner la otra mejilla cual predican, a tenor de lo que me cuenta la historia, no creo que entiendan.)


Vehículos ecológicos

Tenemos graves problemas ecológicos y la gente anda rumbando con sus vehículos de forma en enorme medida innecesaria, indiscriminada o compulsiva. Una mejor organización que ubicase a los trabajadores lo más cerca posible de sus lugares de trabajo y proporcionándoles en su localidad el medio para el ocio que preconizo, resultaría en más y mejor tiempo de ocio para estos y en un menor deterioro ecológico. Porque aparte del menor consumo de combustibles, no sería necesario fabricar ni mantener tantos vehículos. Con tanto mercantilismo que nadie ataja, están llenándonos la tierra de cemento armado, asfalto, hormigón y máquinas, como si a los humanos y demás seres naturales no nos fuera necesaria la naturaleza para poder vivir.

No hace muchos años se crearon coches eléctricos (por General Motors, Nissan, Toyota..) y de hidrógeno aún más ecológicos con los que se hubiera debido sustituir a los actuales a fin de preservar la ecología (por BMW). Pero como más que los intereses humanísticos de todo tipo, privan los intereses mercantilistas en beneficio de la familia Busch y mafiosos similares, dueños de este manicomio católico o inmensa trampa fascista que se nos impuso a fin de hacernos esclavos y consumistas al pueblo, los destruyeron. El metal de gran parte de los coches actualmente circulantes y en base a una superior organización para la vida de todos, que hiciera innecesario tanto vehículo y/o desplazamientos, se debería de convertir en armas de la más alta tecnología para que el pueblo, debidamente entrenado, podamos hacer respetar nuestros derechos.


Ecología

Con cuidados y sacrificando urgentemente lo que se deba del bienestar mal entendido en que vivimos (consumismo exacerbado que implica un buen cúmulo de actividades superfluas e incluso dañinas para la ecología, que deberían desterrarse en pro de una superior organización para la vida), posiblemente se pudiese recuperar sustancialmente el planeta para la vida en bienestar bien entendido de generaciones futuras.

Sindicalismo

Con respecto a nuestros representantes sindicales se han hecho críticas diversas, no todas asumibles por mí. Pues que estén en lo posible liberados del trabajo para supuestamente dedicarse a velar por los intereses de los trabajadores, lo veo de lo más procedente. Pero es que yo no veo que velar por nuestros intereses sea limitarse a hacer manifestaciones improductivas, y cuando no se obtienen los resultados esperados no tomar decisiones más drásticas como puedan ser huelgas generales, hasta que se atiendan nuestros derechos o reivindicaciones. Se comportan como si fuesen otros funcionarios más de los que reparten la miseria para el pueblo, a modo de posaderas acomodadas en la Administración. Se requiere otro tipo de funcionariado, y otro tipo de representantes nuestros (tanto políticos como sindicales). Pues para mí no basta con preconizar el reformar apuntalándolo así al sistema capitalista, cual a modo de rezadores de un nuevo rosario pro sistema vienen haciendo dichos representantes (asnillos ungidos con arreos de oro, que posiblemente no se den cuenta de que así se les hace el juego a nuestros explotadores, esclavistas). Yo, por el contrario, considero que se debe cambiar al sistema político que preconizo, como la solución real a los males que se nos hace padecer históricamente a nuestras oprimidas y disminuidas gentes del pueblo.

Extranjería
y algunos problemas a solucionar

Los puestos de trabajo que, generados por nosotros, ocupan multitud de extranjeros, hubieran debido ser prioritariamente para nuestros connacionales en paro. Cosa que no fue porque lo propiciaron unos políticos y judicatura fascistas, a fin de descohesionarnos políticamente aún más si cabe y que, por temor a perder el puesto de trabajo y pasar a formar con el mundo de los parados y demás marginados de que trataremos a continuación, se comporten como mansos esclavos aquellos que tengan trabajo (denominados eufemísticamente de trabajadores) y no tratemos inteligentemente de lo que nos importa (que es de la diversa problemática política, a fin de que una vez objetivada en toda su diversidad, poderle dar aquellas soluciones que más nos convengan al pueblo). Se debería nacionalizar a aquellos extranjeros que reúnan o cumplan los requisitos para hacerlo y repatriar, con las ayudas que se estimase oportunas, a quienes no los reúnan o debido a la situación de crisis sistémica que padecemos, requieran ayuda para ser repatriados.
  • Con el tema de la extranjería parece ser que se hizo por los leguleyos un enorme negocio, con motivo de que se estableció que necesitasen variedad de documentos legales para todo. Y como ellos viven de eso por causa de este inicuo sistema capitalista que padecemos, no tuvieron reparo en dejar por este procedimiento a un sinnúmero de connacionales en el paro. Agudizando con ello problemas inherentes a la falta de política social para con nosotros, ya crónica, del tipo de los que a continuación expongo:
  • Prostitución.- A la que de alguna forma la banca rinde incluso créditos hipotecarios(!), porque en realidad no están para apoyar únicamente proyectos positivos: como debería de ser la labor de una banca realmente social, sino a vivir bien todos ellos a costa de lo que sea, aunque disfrazándolo de legalidad, eso sí;
  • Mendicidad.- Que tiende la mano a la puerta de la supuesta iglesia de los pobres, mientras que los clérigos de que se sirven los fascistas para alienarnos de nuestros intereses políticos a cambio de sus invenciones religiosas, viven cómodamente a base de subvenciones estatales, cuando en vez de ellas deberían de ser penalizados como delincuentes por el pueblo que en su infantilismo los soporta;
  • Delincuencia.- Por la que se decantan gente más decidida que los humildes mendigos, a fin de tratar de sobrevivir en lo posible al margen de sus vulnerados derechos mínimos e incluso insuficientes para con nosotros la gente más libre del pueblo que se pretendían con la Constitución de 1978. Reducidos a toda una serie de derechos repito que vulnerados por causa de una judicatura y políticos en su mayor parte fascistas (eufemísticamente se la denomina de conservadores, pero también se camuflan como socialistas,comunistas o 'populares'), que así lo propician incumpliendo torticeramente contra nosotros (el pueblo vencido por los franquistas en la guerra que afrontamos sin la debida preparación. Ya que las guerras no se ganan pasando, como hicieron los republicanos, de dispararles a la Guardia Civil que los buscaba por los montes, sólo porque ésta se mezclase con los nacionales reclutados por el franquismo a la fuerza).

Derrota, pues, merecida. Porque al no habernos preparado previamente para la defensa bélica por nosotros de una sociedad de derecho democrático libre de corrupción, nos comportamos en la última guerra civil como auténticos cretinos. En vez de con crueldad contra quienes no estuviesen claramente posicionados con nosotros, similar a la que utilizaron en la "Revolución francesa" a fin de poder sacarnos de la "Edad Media" hacia la "Edad Moderna", que en enorme medida nos chafó Napoleón al restituir innoble o irreflexivamente la religión, en contra el pueblo que tanto lo quiso y apoyó. Así se nos libró por Robespierre de una poca nobleza católico-fascista, pero se dio por Napoleón carta de derecho para que toda una pléyade de catolicuchos pudiese parasitarnos al pueblo al modo en que lo hacían aquellos pocos autodenominados nobles, con los que acabó la guillotina de Robespierre. (Sin duda, sabía pensar como estadista.)